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LITERATURA

Libros

 

“En el nombre de Dios, el clemente, el misericordioso” 

EL SENDERO HACIA EL ISLAM 

(4ta. parte)

LA  PURIFICACIÓN

            El profeta  Muhammad, (la paz  sea  con él)  que  nació en la  tierra seca  y árida  y vivió  en una  era  en la   qué   se desconocía  la   desinfección  y  la  asepsia,  estableció  la  purificación en sus  formas actuales, obligatorias  para los musulmanes.  La purificación   es  condición  para   la oración,  es  un pilar  obligatorio.  Esto nos  muestra la  grandiosidad  del Islam  y su coherencia  con la  naturaleza  humana, y especialmente cuando  son  claras  las   virtudes  de  la purificación  con respecto  a  la  salud  y como estimulante  físico,  y que eleva  el comportamiento  humano  haciéndolo  alejarse  de  la  pereza;  además que la   purificación es una fuente   de  prevención contra varias enfermedades.

            La  purificación en la  legislación  Islámica   es  de  dos   clases: 

1.      la  de  los  vestidos, la del cuerpo  y   la del hábitat,  eliminando las  impurezas  materiales; 

La  ablución,  que se efectúa  a través  de  la  ablución  menor (Wudu),  del   baño   y la  ablución   seca   o “Taiammum”.

            Las   impurezas   legales  son lo  que el individuo  elimina  del interior de su cuerpo, como  la orina, excrementos  y otras  especies.  Es  también   impureza    toda sustancia que  provenga   de un animal   cuya  carne  sea  prohibida, como así la sangre vertida y el vómito. La  carne   de  animales   sanguíneos  que no   fueran   degollados, o todas las bebidas  alcohólicas.

            Agua   pura:   en la legislación  islámica  es  agua  pura la que   no  contenga   sustancias  extrañas   a  su   composición  química;  por ejemplo  el agua   de  lluvia,  el agua extraída  de  bajo  tierra, vertientes, ríos, mares, etc.  Cuando se  mezcla  algo  que  altere  el olor, sabor   y color, o sea   haya   usado   para lavar o enjuagar, deja   de  ser pura, no sirviendo  para la   ablución  ni para  eliminar   impurezas.

 

LA   ABLUCIÓN (WUDU)

 

 Beneficios   de  la  ablución:

 

            Muchas   tradiciones del profeta  ( la  paz sea con el )  hablan de  la  virtudes  de  la  ablución. Citamos, por  ejemplo:            

            “La purificación  es  la mitad  de la   fe”

 

            “La llave  del paraíso  es la  oración, y la  llave  de la  oración es la  purificación”.

 

            “Cuando  el musulmán  hace   su ablución  y lava   su rostro,  se  libra  de  los pecados que   cometieron  sus  ojos,  cuando  lava  sus  manos, se libra de los pecados que  ellas  cometieron”.

 

            “Todo  creyente  que hiciera   la  ablución  y   dijera:  Doy  testimonio  que  no   hay   mas  dios   que  Allah, único; doy   testimonio  que  Muhammad (LA PAZ  SEA  CON ÉL)  es Su siervo y Su  enviado, le serán abiertas  las ocho puertas  del paraíso”.

 

MODO DE  HACER  LA  ABLUCIÓN

 

            Es   suficiente lavar   las  manos, el rostro, lavar  los brazos  hasta  los  codos, pasar  las  manos   mojadas   sobre el cabello  y lavar  los pies hasta  los  tobillos, realizado esto con intención de  purificación, y  es  lo   que leemos  en el  Corán (5:6).

 

            “Oh,  creyentes ¡siempre  que  os  dispusieres a  hacer  la  oración,  lavaos  el rostro,  las  manos y los  antebrazos   hasta los  codos, frotaos   la  cabeza  con la  mano  mojada, y lavaos   los pies  hasta los   tobillos”.

 

              De  acuerdo a este versículo,  todo creyente   que  así  procede  con  intención  de   purificación, le   será  posible   celebrar   la  oración:  hay quienes  afirman  que  es  también  necesario  lavar  la  boca   y las  fosas  nasales. La ablución  es  un  paso  indispensable  para  la  oración, y el   profeta  Muhammad  dijo:

 

            “Allah no acepta   la  oración  de  quien   no haya   hecho la  ablución “.

 

 LA   ABLUCIÓN DEL PROFETA  MUHAMMAD

 

            Con  unanimidad, las   narraciones  respecto  al  modo con  que   el profeta  hacía   sus abluciones, nos   dicen:

 

Comenzaba diciendo: 

 

1.Bismil-láh (En el  nombre  de Allah)

2. Lavarse tres  veces la  boca  y la nariz.

3.      Tres  veces  la  cara  y  la  barba.

4.      Tres veces  los    brazos  hasta los  codos.

5.      Mojaba  sus manos  y las  pasaba   sobre  su cabeza.

6.      Lavaba  sus  orejas  por fuera  y por dentro.

7.      Lavaba  el pie  derecho    tres  veces  hasta   los  tobillos,  frotándose entre  los  dedos, luego  hacía lo mismo con el pie izquierdo.

Finalmente   decía: Atestiguo  que hay mas Dios  que Allah, y que Muhammad  es Su  enviado. Oh, Dios ¡Hazme de los arrepentidos  y purificados!

9.    El profeta  siempre  realizaba su ablución de  la  manera  expuesta, sin  alterar  el orden.

En ciertas ocasiones, solo  lavaba   cada parte una  sola  vez  y recomendaba  no  desperdiciar agua durante las abluciones.

 

 

PASAR  LA  MANO   MOJADA   SOBRE   EL  CALZADO

 

            Quien  estuviere  calzado  y  se le dificulte descalzarse   para  hacer  la  ablución, debe  frotar   el calzado, con  la  mano  mojada,  con la  siguiente   condición: que el  calzado  cubra los  tobillos, y  que  no   tenga   aberturas. Su ablución  anterior   tiene  que ser   completa.  Quien   esté  en  su   lugar   de  residencia  puede  proceder  así  un día  y una   noche:  el   viajero  puede  hacerlo por tres días con sus noches. La condición es no haberse quitado el calzado  en este   período, ni haber tenido  motivo   para   necesitar  el baño  completo (gusl). Estas  reglas rigen también  para  el uso de medias.

 

LO  QUE   INVALIDA  LA  ABLUCION

 

Habiendo hecho la  oración, puede  el  musulman   rezar  varias  oraciones con la misma ablución,  siempre  que  no  invalide  su estado  de  pureza por  los  siguientes casos:

 

1. Orinar o segregar  algo por  los  órganos  genitales, sin   llegar al orgasmo.  Defecar o emitir gases.

2.  Dormir  acostado;  perder  la  razón;  desmayarse, sufrir  estados alucinantes o  embriaguez.[1]

           

3.      El contacto directo entre dos personas de distinto sexo y sin relación familiar. Esta opinión  no es  compartida  por  el Imam Abu Hanifa  y quienes  se  guían por  él. Esto  se  basa  en que  el  profeta, en  algunas  oportunidades besó a  una de sus  esposas y no repitió la  ablución por ello.

4.      Tocar los propios  órganos  genitales (Opinión  no  compartida por  el   Imam Abu Hanifa).

5.      Según  el Imam  Abu Hanifa,  perder  sangre.

6.      De acuerdo  a  algunas   otras  opiniones,   generalmente  no  compartidas, comer   carne   de camello  o vomitar invalidarían el wudu.

 

 

El  baño  es  obligatorio  en cuatro casos:

1.      Para   quien abraza el Islam.

2.      Para quien  muere, antes  de  ser  enterrado, con  excepción de  quien  muriese  en  martirio.

3.      Para  la  mujer  después del periodo menstrual  y al   finalizar el  flujo   posterior  al parto.

4.      Para el   hombre   o  mujer   luego  de  la  relación  marital.

5.      Para   quien   eyacule  con  orgasmo, fuera  de  la  relación sexual.

6.      Para  el  que eyacula por un sueño erótico.

Es  vedado  para todo  hombre  o mujer   en las  situaciones  citadas  practicar  la  oración, recitar   el   Corán, tocarlo  o entrar   en la  mezquita  antes  de  bañarse  con   intención  de purificación.

 

MODO DE  BAÑARSE:

 

            Es  suficiente   bañarse  completamente  con  agua  pura  acompañando  el baño  con fricción  del  cuerpo. Puede  ser  por   inmersión  o ducha.

 

            Es  aconsejado, pero  no obligatorio,  pronunciar  “En  el nombre  de Allah” antes  de  comenzar  el baño.

 

COMO  SE  BAÑABA  EL PROFETA   MUHAMMAD

 

            El  profeta (la  paz sea  con él ) tenia   un  modo  especial de  bañarse y más  metódico, que   según  los  relatos  es como  se describe:

 

1.      Se lavaba  sus  manos   tres veces.

2.      vertía  agua con la  mano   derecha  sobre  sus partes  pudendas y las lavaba con la izquierda.

3.      Hacía  luego   la  ablución  corriente (wudu)

4.      Mojaba  sus  dedos.

5.      Vertía agua sobre su cabeza tres veces.

6.      Vertía  agua  sobre  su hombro  derecho  y luego  sobre el izquierdo.

7.      Finalmente, vertía  agua  sobre todo  su cuerpo, pero  sin  desperdiciarla. Durante  lo pasos  mencionados  refregaba su cuerpo.

 

TAYAMMUM (O ABLUCIÓN  SIN AGUA)

            Si el musulmán   no  encontrara  agua,  o fuera  imposible  el uso  de  agua   debido al frío  extremo, puede,  en lugar  de  la  ablución,  hacer  el tayammum. Dice  Dios  en el Corán:

.....“Si estuviereis de  viaje  o si   volviereis  del baño, o  si  hubiereis   copulado  con  vuestras  esposas, y  no  encontrareis  agua,  recurrid  a la  arena   o tierra  limpia  y frotad con ella  vuestros  rostros  y manos. Allah  no  os  desea  causar  molestias;  pero  sí quiere  purificaros  y agraciaros, para   que  se   lo  agradezcáis."

      Dijo el   profeta Muhammad (La  paz  sea con él):

 

“La  tierra  fue   hecha   par a lugar  de  oración   y pureza,  por  lo tanto  cuando  será  el  momento  de  orar, que  los creyentes  oren  donde   se  encuentren  pues  allí  esta  el  lugar  de  adoración."

            El Tayammum solo  es  válido  para  los  casos  en que  es   imposible  encontrar  agua, o  utilizarla por  causas  del  frío  extremo  o enfermedad. Invalida  el Tayammum la  posibilidad  de  hacer  la  ablución con  agua  también  lo anula  todo lo  que  anula  la  ablución.

 

MODO  DE  EFECTUAR  EL  TAYAMMUM:

 

            Se pasan ambas   palmas (de las manos) sobre   arena  o tierra invocando el   nombre  de Allah (Bismil-lah), y  con intención de  efectuar  el tayammum, ya  sea   para   orar  o leer  el Corán, etc.

            Luego  pasa  las manos   por  el brazo  una  sola vez. Algunos  eruditos juristas  opinan  que el  tayammum  solo alcanza   para   una   oración  de  la  canónicas  u obligatorias, y  para  varias   de las  optativas  o supererogatorias. No  obstante, en  opinión  de otros   eruditos, el  tayammum  alcanza  para  más  de   una   oración  canónica  porque   equivale  a  la  ablución  y porque   Allah lo  designa “tahûr”, pureza.

 



[1] Los casos anteriores invalidan el wudu por consenso de los eruditos, ahora citaremos otros invalidantes que no son punto de consenso entre los eruditos.