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“En
el nombre de Dios, el clemente, el misericordioso”
LA UNIDAD ABSOLUTA DE DIOS , UN DOGMA DE FE Y UNA CREENCIA |
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La
fe es la convicción del corazón sobre algo, que deja sosiego en el
alma, sin la menor huella de duda. El
dogma de Fe islámica representa: 1)
Creer en Dios: Uno en su unidad, el único eterno sostenedor,
que no engendró ni fue engendrado y es inigualable. Creer en el poder
que tiene sobre todo el universo; conocer y creer en sus atributos,
que son mencionados en todos los libros revelados. 2)
Creer en los ángeles: Son seres existentes en el mundo
inmaterial, que representan un ejemplo sublime de sumisión y adoración
a Dios en este mundo invisible. 3)
Creer en las sagradas escrituras: Son los libros revelados que
Dios ha mandado a la humanidad por medio de los mensajeros en diversas
épocas, para albricar y amonestar y para que sirvan de ley y guía. 4)
Creer en los Mensajeros de Dios: Son los profetas y mensajeros
desde Adán hasta el último de ellos, Muhammad (la paz sea con todos
ellos), que Dios envió para que sirviesen de ejemplo y guía a sus
pueblos y los sacasen de las tinieblas a la luz. 5)
Creer en el Día Final: es el fin de la vida humana en la
tierra y su resurrección, para que los hombres sean juzgados ante
Dios: “Quien haya hecho el peso de un átomo de bien, lo verá, y quien haya hecho el peso de un átomo de mal, lo verá”.
Todo
ésto ocurrirá en el día final; ya sea para el paraíso, ya sea para
el infierno. 6)
Creer en el destino: Es la ordenación que Dios dispuso para
todo lo creado por Él, según un plan definido; Él sabe desde la
eternidad todo lo que va a suceder, tanto lo bueno como lo malo:
“Por cierto que creamos a toda cosa prudentemente”. Esta
creencia islámica ha sido y será la misma desde la creación del
primer hombre, hasta el fin del mundo. Ha sido predicada por los
mensajeros a sus pueblos para sacarles de la adoración de sus
semejantes, ídolos, figuras, etc., a la absoluta adoración de un
Dios Único. ¿QUE
ES LA CREENCIA EN LA UNIDAD ABSOLUTA DE DIOS? De
todo lo anteriormente dicho, podemos observar que el tema de la
creencia es muy amplio, ya que contiene varios conceptos y visiones.
En este compendio nos vamos a ocupar del primer concepto, siendo al
mismo tiempo el más importante, que es la Fe absoluta en la Unidad de
Dios y está relacionada
sólo con Él – altísimo sea-. Esto es, conocer los sublimes
atributos de Dios, ya que no podemos entender su naturaleza, y por
medio de todo lo creado llegar a su existencia… En resumen, la Fe absoluta en la unidad de Dios es la aceptación del Dios único, y de que no hay nada semejante a Él. NO
HAY MÁS DEIDAD QUE DIOS (LA ILAHA ILLA-LLAH) Es
la palabra (Kalima) primordial de la creencia absoluta en la unidad de
Dios, predicada por todos los mensajeros. En
el Sagrado Corán se habla de la predicación de Noé (la paz sea con
él) a su pueblo: “Por
cierto enviamos a Noé a su pueblo, diciéndole: “¡Amonesta a tu
pueblo, antes de que les azote un severo castigo!”. Dijo:
“¡Oh pueblo mío!, por cierto que soy un amonestador fidedigno para
vosotros: ¡Adorad a Dios, temedle y obedecedle! Él olvidará
vuestras faltas y os tolerará hasta un límite preestablecido; porque
cuando caduque el término de Dios, no será postergado ¡Si lo
supieseis!”
(Sura 71, aleyas 1-4) Del
mismo modo, el profeta Hud (la paz sea con él) dice a su pueblo:
“También enviamos a los adíes a su hermano Hud, quien les dijo: “¡Oh pueblo mío! ¡Adorad a Dios, por que no tenéis más Deidad que Él! ¿No le temeréis?. Pero
los magnates incrédulos de su pueblo dijeron: “Ciertamente, vemos
en ti necesidad y pensamos que eres uno de tantos embusteros”.
(Sura
7, aleyas 65, 69) Le dijeron: “¿Has
venido acaso para adorar sólo a Dios y abandonar todo lo que adoraban
nuestros padres?¡Haz, pues, que se cumplan tus amenazas, si eres de
los sinceros! Les
dijo:¡Ciertamente pronto os azotarán el castigo y la indignación de
vuestro Señor! ¿Osaréis disputarme a causa de nombres que
inventasteis, vosotros y vuestros padres, a quienes Dios no había
revelado autoridad alguna? ¡Aguardad pues el castigo, que yo también
aguardaré con vosotros!”.
(Sura
7, aleyas 70, 71) Se
relata en el Sagrado Corán, que cuando Abraham vio que su pueblo
adoraba a los ídolos como si fueran dioses, les dijo: “Por
cierto que no somos responsables de vosotros y de cuanto adoráis en
vez de a Dios. Renegamos de vosotros, y desde ahora comienza para
siempre entre nosotros y vosotros la enemistad y el odio, a menos que
creáis sólo en Dios”.
(Sura
70, aleya 4) También,
Moisés (la paz sea con él) predicó a su pueblo para que adorasen al
Dios único y rechazaran al Faraón como dios. Dios dice en el Sagrado
Corán acerca de lo sucedido entre el Faraón y Moisés: “El
Faraón le dijo: ¿Quién es el Señor del Universo?. Le contestó: Es
el Creador de los cielos y de la tierra, y de todo cuanto hay entre
ambos, si estáis persuadido. Faraón dijo a los circundantes: ¿Habéis
oído?. Moisés
le dijo: ¡Es vuestro Señor y el Señor de vuestros primeros padres! Dijo
Faraón: Ciertamente que el mensajero que os ha sido enviado, es un
loco. Moisés
dijo: Es el Señor del Levante y del Poniente y de cuanto existe entre
ambos, si razonáis!. Faraón
añadió: Si adoras a otro Dios que no sea yo, te contaré entre los
encarcelados!.
(Sura 26, aleyas 23-29)
En
cuanto a Jesús (la paz sea con él), Dios nos dice en el sagrado Corán
que predicó a su pueblo para que adorasen al Dios único. “Y
acuérdate de cuando Dios dijo: “¡Oh Jesús, hijo de María! ¿Fuiste
tú quien dijo a la gente: Tomadme a mí y a mi madre por dos divinidades
en vez de Dios? Dijo: ¡Glorificado seas! Es inconcebible
que yo diga lo que, por derecho, no me corresponde. Si lo hubiera
dicho, lo habrías sabido; tú sabes lo que hay en mi alma, pero yo no
sé lo que hay en tu alma. Ciertamente, tú conoces lo oculto. No
les he dicho sino lo que me has ordenado: “¡Adorad a Dios, mi Señor
y el vuestro! Y mientras permanecí con ellos fui su testigo; más
cuando me llevaste, fuiste Tú su único observador; porque Tú eres
testigo sobre todas las cosas. Si
Tú los castigas, es por que son tus ciervos; y si les perdonas, Tú
eres el poderoso, el prudente”. (Sura
5, aleyas 116-118) Luego
vino el último de los profetas: Muhammad (la paz sea con él), al
cual Dios ordenó que predicase su mensaje: Dios
–altísimo- dice en el sagrado Corán: “Por
cierto que vamos a revelarte un mensaje de gran densidad. Ciertamente
que el principio de la noche para rezar es lo más impresionante y lo
más adecuado. Porque durante el día tienes muchos quehaceres: Pero
acuérdate del nombre de tu Señor y conságrate íntegramente a Él. Él
es el Señor del Oriente y del Occidente: ¡No hay más Dios que Él!
¡Tómalo, pues, por protector! Y tolera cuanto te digan y aléjate
dignamente de ellos”.
(Sura 73, aleyas 5-10) Dios –altísimo sea- dice:
Di: “¡Oh incrédulos! No
adoro lo que adoráis. Vosotros no adoráis lo que adoro y jamás
adoraré lo que adorasteis, ni vosotros adoraréis lo que adoro. Tenéis
vuestra religión y yo tengo mi religión”.
(Sura
109) También dice: Di:
“Dios es único; Dios
es el eterno sostenedor; Jamás
engendró ni fue engendrado Y
no hay nada igual a Él”.
(Sura
112) Podemos
darnos cuenta que todos los mensajeros han predicado a sus pueblos que
adoren al Dios único. Dios
nos dice en el Sagrado Corán: “Y
Él es quien, en el cielo es Dios y es Dios en la tierra, y es
prudente, sapientísimo”. (Sura 43, aleya 84) Al
reconocer que el señorío pertenece al Dios único, atribuyéndole la
absoluta unidad y rechazando todo, menos ésto, se dice que el musulmán
admite la unidad de Dios con una creencia sana y una aceptación
verdadera, con el permiso de Dios; y por esa creencia entrará al Jardín.
Hay un relato sobre ésto del profeta Muhammad (la paz sea con él)
que dice: “Aquel cuya última palabra antes de morir sea: No hay más
Dios que Dios, entrará al Jardín del Paraíso” (Relato por Al
Hakim, entre otros). Esto
nos indica que quien muera reconociendo la absoluta unidad de Dios,
que “no hay más Dios, ni Señor, ni digno de ser adorado, ni
creador, ni dador de vida, ni dador de muerte, ni glorificado, ni
benefactor, ni perjudicador, salvo Dios”, entrará al Paraíso al
final de esta vida y después de haber sido juzgadas sus obras por
Dios, y de haber sido premiado si ha hecho bien o castigado si ha
hecho mal. Dios –altísimo sea- dice: “Ciertamente,
Dios jamás perdonará que le asocien copartícipes, pero perdona, con
excepción de ésto, a quien quiere”.
(Sura
4, aleya 116) El
generoso mensajero de Dios (la paz sea con él), predicó desde el
primer momento a todas las tribus de Quraish, que no hay más deidad
que Dios, el clementísimo, el misericordiosísimo, el único que
tiene poder sobre todas las cosas. Les dijo: “¡Por
Dios (os digo) que no hay más deidad que Él, y que yo soy Su
mensajero, particularmente para vosotros y generalmente para toda la
humanidad. ¡Por Dios! (os digo) Que moriréis como si fuerais a
dormir y resucitaréis como si fuerais a despertar; y seréis juzgados
por todo cuanto hacéis, y tendréis el Jardín o el fuego
eternamente”. También
les dijo: “Dios
me ordenó que os predicará acerca de Él, diciendo en el sagrada Corán:
“Y amonesta a tus parientes más próximos”. (Sura
26, aleya 214) “Yo
os recomiendo dos palabras que son fáciles de pronunciar y pesan en
la balanza[1]:
“Reconocer que no hay más Dios, y que yo soy el mensajero de
Dios…” Está
claro que ésta es la “Kalima” (palabra) primordial de la unicidad
de Dios, pues el hombre es siervo únicamente de Dios, y no de
cualquier criatura de la tierra o del cielo. “Todo lo que hay, tanto en el cielo como en la tierra, le obedece y es conducido por su sabiduría; los ignorantes cometen un gran error al asociar a Dios en su poder con otras deidades, mediadores, intercesores. Todo ésto carece de base y fundamento. Diles: Si sois sinceros, aportad vuestra prueba”
(Sura
2, aleya 111) CONOCIMIENTO
DE DIOS
No
se puede conocer a Dios sino por medio de sus criaturas, y ésto se
llevará a cabo mediante el intelecto, que se basa en fundamentos
firmes, a través de las cosas que nos rodean. Así podemos llegar a
conocer los nombres y los atributos de Dios, y nuestro intelecto
llegará a comprender que: a)
No hay acto sino por la existencia del Autor. Los que dicen que
todo lo hecho existe por sí solo y evoluciona según las influencias
de los factores naturales, afirman algo falso; ya que dichas
influencias y factores no se dan si no hay una causa que los produzca. b)
Todo acto indica el poder y atributos de su autor. El hombre
los percibe a lo largo de su vida mediante la consecución de lo
necesario, su relación con el medio que lo rodea y el aprovechamiento
de las fuerzas y frutos naturales. c)
El Autor tiene poder para hacer; quien no posee algo, no puede
darlo. Ciertamente
la comprensión de ésto por el intelecto, nos hace pensar lógica e
imparcialmente en criaturas que nos rodean y que no han sido
originadas de nada, sino que han sido creadas por el prudente, el
omnisapiente, el poderoso, el omnividente, el vidente…: Dios. Dios
nos dice en su libro Sagrado: “Ciertamente, en los cielos y en la tierra hay señales para los creyentes. En vuestra creación, y en la de cuantas bestias diseminó, hay signos para los que tienen certeza. Y
en la alternancia de la noche y el día, la lluvia que Dios envía
desde el cielo, mediante la cuál vivifica la tierra después de haber
sido árida, y en la variación de los vientos, hay señales para los
que razonan. Tales
son las maravillas de Dios que en verdad te revelamos. Así pues, ¿en
qué libro creerán si rechazan a Dios y sus aleyas? ¡Hay
de todo blasfemo pecador!”
(Sura
45, aleyas 3-7) Así,
hemos comprendido por nuestro intelecto, mediante la fiel transmisión
de los relatos de nuestros antepasados, la misión de los mensajeros y
profetas; y son ellos mismos quienes han incrementado nuestra
creencia, nuestra Fe y nuestro conocimiento de Dios. Hemos sido
creados por un Creador poderoso, al que imploramos en nuestras
necesidades y agradecemos en nuestro desahogo y felicidad. Dios nos dice en el Sagrado
Corán: “
…¿Temeréis acaso a alguien que no sea Dios, cuando todos los dones
de que disfrutáis proceden de Él? Luego, cuando os azota la
adversidad, sólo a Él imploráis. Más
tarde, cuando Él os libra de la adversidad, he aquí que alguien de
vosotros atribuye copartícipes a su Señor”.
(Sura 16, aleyas 52-54) Por
todo ésto, creemos en el poder de Dios –altísimo sea- y en su
existencia. Afirmamos que es creador de todo el universo y de todo lo
que el universo contiene. “¿Acaso
podrá compararse el creador con quien nada puede crear?”
(Sura 16, aleya 17) Por
eso tenemos la obligación de meditar en todo lo que hay en los cielos
y en la tierra, así como en las evidencias de Dios, para aumentar
nuestra fe y creencia; de esta forma no hay duda, que mediante todo
esto, llegaremos a grabar firmemente en nuestro corazón, verdades y
no teorías sin demostración, de que el creador de todas las
criaturas y del Universo, existe y es el único Señor de todas las
cosas; así, con la mente clara, podemos llegar a comprender algunos
secretos de la naturaleza que Dios, con su infinito poder, nos
facilita. “…Él
conoce tanto su pasado como su futuro; y ellos no conocen nada de su
ciencia, sino lo que Él quiere…”
(Sura 2, aleya 255) Ciertamente
que nuestro conocimiento limitado de algunas cosas y nuestra
ignorancia de la mayoría de ellas, nos indica la insignificancia de
nuestro conocimiento frente al de Dios. “…Él,
Aquél que no tiene a ninguna cosa por igual…”
(Sura
44, aleya 11) Todo
ésto nos lleva a la continua reflexión en la ciencia y en los demás
campos de la vida, para fortalecer nuestra creencia en el Creador y reconocer su poder a través de sus criaturas. Rogamos
a Dios –altísimo sea- que ilumine nuestros corazones con ciencia y
conocimiento. “…Aquel
a quien Dios no ilumina, jamás tendrá luz”.
(Sura 24, aleya 40) En
cuanto a la limitación de nuestro conocimiento, se debe al poco poder
que poseemos para conocer las cosas que nos rodean; ya que nuestra
capacidad para reflexionar y conocer, por muy grande que sea, es mínima;
pues el intelecto humano, a pesar del progreso en todos los campos
científicos, aún no ha salido del círculo del conocimiento de sí
mismo y de algunas de las cosas que le rodean, deteniéndose en su
investigación muchas veces nada más empezarla. ¿Cómo podría hacer
frente a los grandes misterios del Universo y de todas las criaturas
de Dios? ¿Y cómo llegaría a comprender la esencia de la divinidad? El conocimiento de los atributos divinos por medio de los sentidos y la razón no es completo, si su realidad no está grabada en el corazón, ni el espíritu los discierne claramente; solamente mediante el conocimiento total podrá llegar a ver muchas de las realidades de su existencia. LOS HERMOSOS NOMBRES DE DIOS Y SUS ATRIBUTOS SUBLIMESSon
éstos algunos de los medios que poseemos para llegar al conocimiento
de Dios –exaltado sea-, pues sus nombres concuerdan con su perfección
y majestuosidad, y para cada uno de los nombres de Dios hay características
propias. Cada uno de los atributos de Dios tiene una naturaleza
distinta a la naturaleza de los atributos humanos. Dios otorgó al hombre la
misericordia porque es misericordioso para con sus criaturas,
compasivo, y no las perjudica, y perdona todos sus errores, etc. El
atributo de la misericordia en Dios, es infinitamente más completo
que en el hombre, pues su poder misericordioso con las criaturas es
mayor que el poder del hombre. La esencia de Dios jamás será
conocida por el hombre. Dios
nos ordena que le invoquemos por medio de sus nombres, pues relató
Abu Huraira (la complacencia de Dios sea con él), que el mensajero de
Dios dijo: “Dios
tiene noventa y nueve nombres, cien menos uno; no hay nadie que los
aprenda de memoria que no entre al Jardín; El es impar y ama lo
impar”. (citado por Al-Bujari y Muslim) Los
nombres (Atributos) de Dios están citados en un relato de At-tirmidhi: AR-RAHMAN
El
Clementísimo AR-RAHIM
El misericordiosísimo AL-MALIK
El Rey AL-QUDDUS
El santísimo AS-SALAM
El Perfecto en su bondad, la Paz AL-MU’MIN
El salvador AL-MUHAYMIN
El Protector y Guardián AL-‘AZIZ
El Fuerte y de Difícil Acceso AL-JABBAR
El
Compulsor AL- MUTAKABBIR
El Supremo en grandeza AL- JALIQ
El Creador AL-BARI
El Hacedor AL-MUSAWWIR
El Formador AL-GHAFFAR
El indulgentísimo AL QAHHAR
El Irresistible y Dominante AL- WAHHAB
El Dador abundante AR- RAZZAQ
El que provee de toda la subsistencia AL-FATTAH
El que abre todas las cosas AL-‘ALIM
El Omnisciente AL-QABID
El Desfavorecedor AL-BASIT
El Abastecedor AL- JAFID
El que Degrada al incrédulo AR-RAFI
El que exalta al creyente AL- MUIZZ
El que eleva el honor AL-MUDHILL
El
que degrada el honor AS-SAMI
El Omnioyente AL-BASIR
El Omnividente AL-HAKAM
El Árbitro AL-‘ADL
El
Justo AL-LATIF
El Sutil (el que lo impregna con su sutileza) AL-JABIR
El Conocedor de Todo AL-HALIM
El tolerante y Contenido AL-‘AZIM
El Ingente AL-GHAFUR
El perdonador ASH-SHAKUR
El que agradece y recompensa AL-‘ALI
El Altísimo AL-KABIR
El Grande AL-HAFIZ
El Preservador AL-MUQUIT
El Conocedor de las necesidades y Capaz de
Proveerlas AL-ASIB
El
que toma en cuenta AL-YALIL
El Sublime AL- KARIM
El generoso AR-RAQUI
El que todo lo observa AL-MUJIB
El
Respondedor de toda necesidad AL-WASI´
El de capacidad ilimitada AL-HAKIM
El Sabio, que pone cada cosa en su lugar AL-WADUD
El
afectuoso AL-MAJID
El Glorioso AL-BA’ITH
El que devuelve la vida a los muertos en el Último día ASH-SHAHID
El Testigo de toda cosa manifiesta AL-HAQQ
El Real, la Verdad AL-WAKIL
El merecedor de confianza AL-QAWI
El Fortísimo AL-MATIN
El
Fuerte AL-WALI
El Protector AL-HAMID
El Digno de Alabanza AL-MUHSI
El que conoce y recuerda todo AL-MUBDI’
El Originador AL-MU’ID
El restaurador
AL-MUHYI
El dador de vida AL-MUMIT
El dador de muerte AL-HAYY
El Viviente AL-QAYYUM
El que subsiste por sí mismo AL-MAYIDD
El glorificado AL-WAYID
El que no tiene necesidades AL-AHAD
El único AL-WAHID
El Uno AS-SAMAD
El eterno sostenedor AL-QADIR
El todo poderoso AL-MUQTADIR
El poseedor del poder AL-MUQADDIM
El que aproxima los hombres a Él AL-MU’AJJIR
El
que aleja a los hombres de Él AL-AWWAL
El Primero AL-AJIR
El último AZ-ZAHIR
El manifiesto exteriormente AL-BATIN
El oculto interiormente AL-BARR
El Bondadoso AT-TAWWAB
El que torna al hombre en arrepentimiento AL-MUNTAQIM
El
vengador AL-‘AFU
El que borra los errores AR-RA’UF
El compasivo MALIK AL-MULK
El perfecto Poseedor del universo DHUL-YALALI WAL-IKRAM
El poseedor de majestad y honor AL-WALI
El que está a cargo de todo AL-MUTA’ALI
El Altamente Exaltado AL- MUQSIT
El
Equitativo AL-JAMI
El que congrega a los seres AL-GHANI
El Rico AL MUGHNI
El enriquecedor AL-MANI’
El Defensor AL-NAFI’
El Perjudicador AD-DARR
El Benefactor |